<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>- Mindfulness Granada</title>
	<atom:link href="https://www.presentia.es/tag/con-ojos-de-aprendiz/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link></link>
	<description>Conoce que es el mindfulness y sus beneficios para la salud. Centro de psicología en Granada</description>
	<lastBuildDate>Mon, 10 May 2021 08:15:32 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>
	<item>
		<title>Solo hoy, por Raquel Paiz y sus ojos de aprendiz</title>
		<link>https://www.presentia.es/blog/solo-hoy-por-raquel-paiz-y-sus-ojos-de-aprendiz/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Presentia]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 10 May 2021 08:15:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Mindfulness]]></category>
		<category><![CDATA[con ojos de aprendiz]]></category>
		<category><![CDATA[mindfulness; atención plena; granada; mbsr; formación; bienestar; atención plena; presente; presentia]]></category>
		<category><![CDATA[raquel paiz]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.presentia.es/?p=1825</guid>

					<description><![CDATA[<p>No tengo tiempo. Y menos para estas cosas. Es una pérdida de tiempo. No puedo dejar la mente en blanco… La meditación no es para mí. No puedo dejar de pensar. Con la cantidad de cosas que tengo que hacer y yo aquí sentada… viéndolas pasar. Cuántos pretextos armé para evitar enfrentarme al momento presente. [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://www.presentia.es/blog/solo-hoy-por-raquel-paiz-y-sus-ojos-de-aprendiz/">Solo hoy, por Raquel Paiz y sus ojos de aprendiz</a> aparece primero en <a href="https://www.presentia.es">Mindfulness Granada</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em><strong>No tengo tiempo. Y menos para estas cosas. Es una pérdida de tiempo. No puedo dejar la mente en blanco… La meditación no es para mí. No puedo dejar de pensar. Con la cantidad de cosas que tengo que hacer y yo aquí sentada… viéndolas pasar.</strong></em></p>
<p>Cuántos pretextos armé para evitar enfrentarme al momento presente. Al único que existe, por cierto… Que ayer ya pasó. Y mañana aún no ha llegado…</p>
<p>Todos, excusas perfectas, evitando hallarme en <strong>el único momento y en el único lugar que existe. Aquí y ahora.</strong> Cuántos argumentos para seguir dando rienda suelta al incesante <strong>parloteo en la cabeza</strong> que va de acá para allá, confortablemente de ayer a mañana, sin detenerme por un momento a<strong> apreciar el instante presente</strong>. Y que, como buen presente, es siempre un regalo.</p>
<p>Cuántas lecturas, cuántas series, cuántas películas, cuántas llamadas y cuánta necesidad de evitar sentarme conmigo a solas. Cuánto ruido y cuánta necesidad de hacer… De hacer por hacer. De hablar por hablar. De leer por leer. De mirar la pantalla de la tele, por mirar. Y de hablar sin escuchar… Y siempre, bajo los dictados de la mente, enseñada y adiestrada para hacer más y más… Y para competir para tener más y ser mejor. Y para sentirme parte de lo socialmente estandarizado y aceptado. Para no sentir el rechazo de esta sociedad frenética, donde es casi imposible no sentirse tentado por las modas… que son, por cierto, lo único que pasa de moda.</p>
<p><strong>Cuánto tiempo sin tiempo para limitarme sencillamente a ser y a estar</strong>. Y a apreciar esa <strong>felicidad</strong>, que <strong>se escribe con fe</strong>, y que es el alma de las pequeñas grandes cosas. Apreciar, con gratitud, cada nuevo día y sus infinitas oportunidades. Apreciar el tiempo que naturalmente ha de pasar y la sutil rendición de cada día, al caer la noche. Apreciar las enseñanzas que me ofrecen las personas que comparten generosamente su tiempo conmigo, y a las que, con dos oídos y una sola boca, escucho con atención y presencia, acallando el parloteo de mi mente, ávido por ofrecer respuestas… Apreciar la quietud y el silencio. Y la compasión y el perdón. <strong>Y la aceptación de lo que ofrece la vida, sin paños calientes, sin apego al placer ni huida despavorida del dolor</strong>. Gentil y amablemente, ante mis propios pensamientos, sentimientos y emociones, tan fugaces como ese tiempo que parece estar pasando ante mí, mientras me enredo creyendo ser todo lo que oigo, todo lo que pienso, todo lo que siento y toda yo, mi emoción…</p>
<p>Hoy, solo hoy… <strong>con ojos de aprendiz</strong>, paso mis días con presencia, amabilidad y respeto. En coherencia con mis valores. Hoy, solo hoy, <strong>he dejado de huir de la persona más importante de mi vida y que soy yo misma</strong>. Vivo cada día como una cita con el ser amado, y me escucho y me cuido y me honro. Y trato de hablarme con amabilidad y presencia, aceptando hoy que no son mis «defectos de carácter», defectos sin más. Los reinterpreto y los aprecio, y siempre con ojos de aprendiz, abandono la rabieta y empiezo a valorar la <strong>oportunidad de emprender un camino de mejora hacia el bienestar y la calma</strong>. A sabiendas de que cada día conmigo, será una cita con quien, seguro, amaneceré y dormiré cada día hasta el último.</p>
<p>Antes, cuando no tenía tiempo y encontraba siempre una excusa perfecta para no vivir la vida con esa presencia que, sí o sí, he ganado con esta nueva <strong>actitud mindfulness</strong>, (sobre)vivía, de alguna forma, ajena; y, siempre, al compás marcado por la sociedad que impone un ritmo que quiere más y más… (Sobre) vivía ausente, en modo reactivo y generalmente con el piloto automático…</p>
<p>Pero ayer… ayer ya pasó. Hoy es cuanto tengo. Solo hoy… Y hoy me afano, haciendo mía la frase de <strong>Charles Bukowski</strong>, en tratar de recordar -que significa ‘<strong>volver a pasar por el corazón</strong>’- quién era, antes de la que el mundo me dijera quién debía ser y en qué debía convertirme.</p>
<p><em><strong>Raquel Paiz. Con ojos de aprendiz</strong></em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://www.presentia.es/blog/solo-hoy-por-raquel-paiz-y-sus-ojos-de-aprendiz/">Solo hoy, por Raquel Paiz y sus ojos de aprendiz</a> aparece primero en <a href="https://www.presentia.es">Mindfulness Granada</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Sobre meditación y mindfulness, con ojos de aprendiz</title>
		<link>https://www.presentia.es/blog/sobre-meditacion-y-mindfulness-con-ojos-de-aprendiz/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Presentia]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 03 Mar 2021 10:16:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[Mindfulness]]></category>
		<category><![CDATA[con ojos de aprendiz]]></category>
		<category><![CDATA[mindfulness; atención plena; granada; mbsr; formación; bienestar; atención plena; presente; presentia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.presentia.es/?p=1765</guid>

					<description><![CDATA[<p>Sobre meditación y mindfulness, con ojos de aprendiz “Experimentar la naturaleza ilimitada de la mente cuando cesa de estar dominada por su usual parloteo mental”, es la forma en que David Fontana se refiere a la “meditación”, en “Aprender a meditar” (Fontana, 1999). Es, en otras palabras, la contemplación ecuánime, serena, amorosa y compasiva de [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://www.presentia.es/blog/sobre-meditacion-y-mindfulness-con-ojos-de-aprendiz/">Sobre meditación y mindfulness, con ojos de aprendiz</a> aparece primero en <a href="https://www.presentia.es">Mindfulness Granada</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3><strong>Sobre meditación y mindfulness, con ojos de aprendiz</strong></h3>
<p><strong class="alt-font">“Experimentar la naturaleza ilimitada de la mente cuando cesa de estar dominada por su usual parloteo mental”</strong>, es la forma en que David Fontana se refiere a la “meditación”, en “Aprender a meditar” (Fontana, 1999).</p>
<p class="alt-font">Es, en otras palabras, la <strong>contemplación ecuánime, serena, amorosa y compasiva de la mente sin juicios y sin identificación</strong> alguna con todo aquello que sucede dentro y fuera. Es la actitud para iniciar un <strong>camino de contemplación y observación de una mente que es, en esencia, tranquila y serena</strong>, cuando no se deja llevar por las tempestades de deseos y ansiedades; expectativas y miedos; anhelos y frustraciones; pensamientos que van y vienen en un continuo y fluido parloteo mental; o que se suceden, como me gusta llamarlas, en animadas “conversaciones en la azotea”.</p>
<p class="alt-font">Meditar es <strong>trazar un mapa del mundo interior</strong>. Un viaje, por el que van cayendo velos y capas mentales, y que nos sitúa en el punto de partida para comenzar a apreciar y observar las estampas y los subterfugios egoicos mentales.  Desde las más visibles, hasta las más recónditas y genuinas, esencia de nuestra naturaleza. Es, en resumen, un viaje desde el “autoconocimiento de nuestros aspectos más personales, contingentes y superficiales, hacia una mirada contemplativa”, que nos conduce a una mayor libertad que radica en la <strong>desidentificación de todo aquello que creo ser y no soy</strong>. Un camino que no aspira a alcanzar un estado del que carezcamos o impostar algo que no tenemos. Se trata, sencillamente, de <strong>dejar fluir ese estado libre, esencial y natural que siempre ha estado y está ahí</strong>.</p>
<p class="alt-font">Y cuando, en palabras de <strong>Rigdzin Shikpo</strong>, te sientas y empiezas a pensar <strong>“¡Ajá! Por fin lo he logrado. Se trataba de esto…” </strong>Vuelta a empezar, porque no. <strong><em>La meditación no va de eso</em></strong>. No va de aferrarse a una experiencia, a una sensación o a un momento. Ni de pensar intensamente sobre algo sobre la almohada o fuera de ella. Ni de dejar la mente en blanco. Ni una técnica para relajarse. Ni ayahuasca ni una fórmula para entrar en trance. Ni un hallazgo de lo esotérico y paranormal. Ni una ciencia exacta, ni una forma de huir de la realidad… Ni una práctica asociada a religión y confesión alguna. No. <em><strong>La meditación no va de eso</strong></em>. Es belleza en estado puro, un ejercicio y un estado de conciencia que se desvela con la propia práctica, que requiere actitud y actitudes.</p>
<p class="alt-font">
<p class="alt-font"><strong>Mindfulness y el valor de la atención plena</strong></p>
<p class="alt-font">Para <strong>Jon Kabat-Zinn</strong>, autor del programa MBSR, Mindfulness consiste en enfocar deliberadamente la atención en la experiencia de cada momento sin dejarse llevar por juicios, expectativas o ideas preconcebidas” (Kabat-Zinn, 2005).</p>
<p class="alt-font">En <strong>Mindfulness o “atención plena”</strong>, y que representa, si acaso, una actitud ante la vida, la <strong>meditación se emplea como práctica formal</strong>, en tiempo y lugar concretos, <strong>para pararse y prestar atención a lo que sucede en nuestros mundos interno y externo, justo en el momento presente</strong>. Aquí y ahora. Y volver a habitar el cuerpo; la gestión consciente de las emociones; la comprensión de la mente y el cultivo de la compasión y la autocompasión.</p>
<p class="alt-font"><em><strong>Raquel Paiz. Con ojos de aprendiz</strong></em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://www.presentia.es/blog/sobre-meditacion-y-mindfulness-con-ojos-de-aprendiz/">Sobre meditación y mindfulness, con ojos de aprendiz</a> aparece primero en <a href="https://www.presentia.es">Mindfulness Granada</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
